MUSEO DEL ROMANTICISMO (Madrid)

 
Exposición: RAFAEL TEGEO, 1798 – 1856
Rafael Tegeo – Virgen del Jilguero 1825-1828 – Óleo sobre lienzo  – Museo del Romanticismo

El Museo del Romanticismo inauguró el pasado 27 de noviembre la primera exposición monográfica que se celebra sobre Rafael Tegeo (Caravaca de la Cruz, 1798 – Madrid, 1856). Se trata de un artista fundamental en la escena artística de la primera mitad del siglo XIX, y uno de los primeros introductores de la sensibilidad romántica en la pintura española.

A partir de que el Museo adquiriera la Virgen del Jilguero, pieza clave de su creación religiosa y una de las más depuradas pinturas de toda su producción, la institución puso en marcha la recuperación de la figura de este artista, poco conocido e inadecuadamente estudiado, a pesar de la importancia de su papel en la escena artística de su tiempo.

El Museo Nacional del Prado, las colecciones reales de Patrimonio Nacional, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y algunas destacadas colecciones privadas españolas y extranjeras han prestado con generosidad sus obras para reconstruir la vida de un artista singular, a veces no bien entendido, y cuya leyenda ha sustituido la ausencia de una monografía amplia y honesta que recorriera con precisión la vida y la obra del autor. La exposición, además de la habitual sala de exposiciones del Museo del Romanticismo, ocupa, en forma de recorrido, los puntos principales de sus salas, lo que ofrecerá al visitante la oportunidad de confrontar las pinturas de este maestro con las obras de otros mejor conocidos y ya consagrados.

Rafael Tegeo – Retrato de José María Benítez bragaza, 1832
Óleo sobre lienzo, 198 x 118 cm – Museo de Bellas Artes de Murcia

El catálogo, cuya edición está a cargo de los comisarios de la muestra, recorre los aspectos cruciales de la vida y de la obra de Tegeo a través de ocho ensayos de mano de los principales especialistas españoles y extranjeros de pintura de ese periodo. Está pensada como una revisión integral del artista, que permita al público, en adelante, disponer de un volumen de referencia sobre este pintor.

El artista

Tegeo llevó a cabo su primera formación artística en Murcia, trasladándose después a Madrid para estudiar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Allí se educó en la pintura neoclásica de la mano del alicantino José Aparicio. Trabajó, además, ayudando a Fernando Brambilla, italiano afincado en España y pintor de cámara del rey Fernando VII. De esta forma, Tegeo se familiarizó con la pintura decorativa y de paisaje, temáticas que serían fundamentales para sus obras posteriores.

Hercules y Anteo 1835-1836, – Óleo sobre lienzo- Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

 

 

En 1824 viajó a Roma por su cuenta, donde permaneció hasta 1828. Estos años le reportaron influencias de los grandes maestros del Cinquecento, así como las vías del Neoclasicismo tardío italiano. De este periodo destaca la Virgen del Jilguero, recientemente adquirida por el Museo del Romanticismo y una de las piezas singulares que podrá disfrutarse en la visita de la exposición.

A su vuelta a España en 1828, fue nombrado miembro honorario de la Real Academia de San Fernando, en la que ostentó distintos cargos a lo largo de su carrera. Con motivo de su ingreso, realizó una de sus primeras grandes obras de carácter mitológico: Hércules y Anteo.

Niña sentada en un paisaje, 1842, – Óleo sobre lienzo- Museo del Prado

Los años 30 del siglo XIX fueron los años de esplendor del artista, en los que realizaría decoraciones para el Casino de la Reina y el Palacio Real de Madrid. En estos mismos años recibe importantes encargos del infante Sebastián Gabriel, para el que realiza varias obras, tanto religiosas como mitológicas.

Al mismo tiempo, Tegeo se impuso como uno de los retratistas de mayor fama en la imperante sociedad burguesa del romanticismo español. Con una concepción capaz de integrar la tradición dieciochesca, sus retratos al aire libre fueron sin duda los más apreciados. En 1846 fue nombrado pintor de cámara de la reina Isabel II. A su servicio retomó su actividad como pintor de composiciones históricas. Para su esposo realizó una de sus obras más destacadas, el Episodio de la conquista de Málaga (Colecciones Reales de Patrimonio Nacional). Ésta obra, redescubierta en 1992 y que no se ha vuelto a mostrar al público desde entonces, protagonizará junto con el resto de los hitos del artista dentro de ese género, una sala consagrada a la pintura de Historia, que recorre toda su trayectoria.

 

La familia Barrio ca. 1839, -Óleo sobre lienzio – Museo del Prado

 

 

Famoso en su tiempo, Tegeo fue la víctima perfecta, durante los años siguientes, de los prejuicios del gusto de historiadores del arte y coleccionistas, que relegaron su figura hasta caer en el olvido. Es tiempo ya de que el pintor recobre el sitio que le corresponde entre los maestros de la pintura española del siglo XIX.

Museo del Romanticismo.
Calle de San Mateo, 13

Madrid

http://www.culturaydeporte.gob.es/mromanticismo/inicio.html

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