FUNDACIÓ VILA CASAS (Barcelona)

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ESPAI VOLART: GUINOVART, LA REALITAT TRANSFORMADA
LA PASIÓN POR CREAR

Una de las grandes virtudes del arte es el aprendizaje constante. Nunca se termina de conocer a un pintor, escultor, grabador, etc. Siempre se descubren piezas, en ocasiones poco popularizadas, en otras simplemente guardadas en grandes depósitos de museos, y muchas en colecciones particulares, para use y disfrute de sus propietarios.

Tal es el caso que se da en la muestra que la Fundació Vila Casas presenta en el Espai Volart, y que puede visitarse hasta el próximo mes de mayo: Guinovart, la realitat transformada, y que cierra un ciclo expositivo realizado en 2018, en homenaje al 12º aniversario del fallecimiento del artista – cualquier excusa es buena  – para reivindicar una vez más la creatividad de tan peculiar artífice.

Josep Guinovart - El arte es el dinero, el dinero es el arte (Año 2000) - Técnica mixta sobre tabla - 242 x 242 cm. - Colección particular.

Comisariada por Llucià Homs, conocido consultor cultural, comisario de exposiciones y art advisor, y también  ex- co director del Festival Loop, y ex - director de Promoción de los Sectores Culturales del Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona y Director de La Virreina Centro de la Imagen – un currículum prominente, basado principalmente en su vinculación directa con instituciones públicas que le permitieron en 2011, en plena crisis económica,  dejar la titularidad de la galería de arte que llevaba su nombre – Homs ha escogido piezas pertenecientes tanto a colecciones particulares: Rafael Tous, Rosana y Ramon Sastre, Más Blanch i Jové, Vila Casas, Bassat, etc.-  como museísticas – Reina Sofía, MACBA, Museu de Valls, “La Caixa” - y la propia Fundació Privada Espai Guinovart d’Agramunt, para crear una exposición, donde las obras de pared se equilibran a la perfección con instalaciones como las del Minotauro, o el singular “bosque”: Contorn-Entorn que en 1976 exhibió en la galería Maeght de Barcelona, formada inicialmente por 130 troncos erectos, contorneados y pintados.

 

Josep Guiniovart - A la izquierda: La caza del buho (1950) - Óleo sobre lienzo - 127 x 160 cm - Colección Rosana y Ramon Serate

El visitante podrá comprobar la evolución, y la exuberante y vehemente creatividad de Guinovart desde los años 50 hasta prácticamente el final de sus días. Una obra que evoluciona a partir de una interesante etapa figurativa (La caza del búho-1950), con influencias surrealistas y cubistas en la que cristalizaban telas memorables de correcta factura y genuino vigor popular.

Es importante destacar como en 1951 contacto con el grupo Dau al Set, con el que incluso llegó a colaborar en alguna ilustración de la portada de sus revistas, ya que ello le permitió derivar hacia las corrientes abstractas y el informalismo, que le abrieron nuevas perspectivas en su estética que, tal como puede comprobarse en la muestra, empezó a incorporar a su

Josep Guinovart - Sin el dulce, primavera a las dos Marías (1972) -  MIxta sobre tabla - 200 x 400 cm. - Colección particular

quehacer, todo el potencial de recursos de una manipulación libre de la materia y del objeto (escaleras de madera como las de pintor de paredes – profesión que combinó con la artística -, uralitas, cubos, marcos de ventana, etc.), lo que le permitió iniciar una serie de experiencias, en las que, tal como puede apreciarse,  utilizó estructuras de madera quemada, bidones, objetos de desecho, cajas, revestimientos policromos, juegos de alusiones, signos, formaciones materiales, etc., lo que genera un interesante diálogo entre la expresión plástica y la subjetiva del artista, condicionado en algunas de sus obras por su estancia en el norte de África, y por haber residido desde pequeño en una tierra de fuerte carácter como Agramunt, comarca del Urgell, provincia de Lleida, y también de su entorno vital, sus símbolos, fantasmas y contradicciones.

Josep Guinovart - De izquierda a derecha: De Dallas a Nixon (1969), Cabeza de Franco (Circa 1960) y Homenaje a Allende (1973) - Técnica mixta las dos primeras y óleo sobre tabla la última

Un proceso de transformación constante y de enorme fuerza, y a su vez, apoyado por sus fuertes convicciones políticas, y comprometido con la realidad social que l’envolvia (La cabeza de Franco, el magnicidio de Keneddy -De Dallas a Nixon) o su Homenaje a Allende).

Un conjunto expositivo en el que puede apreciarse toda suerte de acrobacias escultórico-pictóricas, caracterizadas por su contundencia expresiva, y por las constantes de su gesto, trazo y color que definen el agitado y original mundo de Guinovart.

Josep Guinovart - Carteles sobre sus exposiciones

Interesante el conjunto de carteles de las distintas exposiciones que realizó tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, en galerías que marcaron tendencia en su momento, y la mayoría desaparecidas, pero que representaron una apuesta por un arte tanto rompedor como innovador, procedente de Europa.

Josep Guinivart - Camellos, Argelia 1978 - 123 x 236 x 15,5 cm. Colección particular.

Resulta muy significativo el paralelismo cromático que no la concepción plástica de obras como Camells, Argelia (1978) Arram (1977-78) y Agramunt II y III (1976). Los ocres, terrosos y diversas variaciones de pardos – curiosamente pocas son los trabajos expuestos en los que puede apreciarse su azul intenso, casi lapislázuli -  conjugan unas obras de aires orientales y tierra firme y poderosa. La identificación con la tierra es una constante en la obra de Guinovart, para la que emplea técnicas y materiales diversos, y donde el paisaje y el sentido del tiempo se confunden y a la vez se equilibran: ninguna puede vivir sin la otra, el cambio de estaciones a través del paso del tiempo, algo que llevó a sus consecuencias artísticas hasta prácticamente le final de sus días (El cor de l’Era – año 2003).

Josep Guinovart - Instalación Laberinto

Guinovart, al igual que muchos de los artistas que le precedieron y otros que le sucedieron, sucumbió al Minotauro, aunque no bajo la perspectiva del mito ancestral griego, de la relación Eros-Tanatos que implica la misma.  El mito, su expresión plástica a través del lienzo, con collage, así como esculturas de metal, madera y objetos. Una expresión de fuerza bruta y de irracionalidad, demasiado presente en la actualidad.

La instalación Laberinto con espejos, símbolos y trabajo pictórico, es una construcción dodecágonal y alzada, en la que el visitante pasea y se encuentra a sí mismo, a través del reflejo de su imagen y de la simbología expresada. Una obra específicamente compleja, que evidentemente persigue el fin tradicional, dentro de un espacio más reducido: confundir a quien se adentre en el mismo, a la vez que le invita a reflexionar sobre su propia persona.

Josep Guinoivart - Instalación: Colgadores colgados - (1997)

Dos instalaciones más sorprenden al visitante: Signes acumulats, y Penjadors penjats, ambas de 1997, donde el polivinilo utilizado, a través de un proceso de transformación donde el fuego – el calor de un soplete -  ha dominado la acción de las piezas que forman parte de la misma, de nuevo el espectador entra en el intrincado y enmarañado mundo de Guinovart, que no deja de sorprenderle, en un arrebato de pasión artística y reivindicación de toda índoles, además de trabajar con texturas que le permitieron la manifestación de un lenguaje de materiales en colaboración con una visión de la escultura original y vanguardista.

Muchas son las obras expuestas de una muestra que debería plantearse el ser itinerante por el resto de España, para dar a conocer a un ARTISTA, lleno de capacidad, imaginación, arrebato y exaltación.

FUNDACIÓ VILA CASAS
ESPAI VOLART
C/ Ausias March, 20-22

https://www.fundaciovilacasas.com/es

 

 

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