slider01
slider01

Disponibilidad de espacios publicitarios para promoción de su firma o actividad.

slider01 - copiar

Publicite su firma o actividad a través de un baner o artículo con posicionamiento en Internet.

previous arrow
next arrow

BANCO DE ESPAÑA – Madrid

single-image

LA ARQUITECTURA DE EDUARDO DE ADARO Y EL BANCO DE ESPAÑA.
UN MUNDO EN TRANSFORMACIÓN

El próximo 23 de octubre tendrá lugar en la sala de exposiciones del Banco de España la inauguración de la muestra: La arquitectura de Eduardo de Adaro y el banco de España. Un mundo en transformación que podrá visitarse hasta el próximo 24 de febrero de 2024

Según relata la nota de prensa, esta exposición forma parte de un proyecto de mayor alcance, iniciado en 2019, en torno a la recuperación de la figura de Eduardo de Adaro (Gijón, 6 de febrero de 1848 - Madrid, 27 de febrero de 1906), responsable principal del diseño de la sede original del Banco de España y uno de los arquitectos más relevantes del último tercio del siglo XIX.

Edgardo Debas. Retrato fotográfico
de Eduardo de Adaro. . Biblioteca Nacional de España

Su creatividad y profundos conocimientos de las innovaciones técnicas y constructivas de su época, así como su familiaridad con las funciones crediticias, le permitieron desarrollar una tipología bancaria singular que, recogiendo el conocimiento y las contribuciones de sus antecesores —en especial, de Severiano Sáinz de la Lastra—, combinó lo palaciego y lo industrial, lo tecnológico y lo artesano, lo funcional y lo áulico, la tradición y la innovación. Un modelo que aplicó no solo en la sede principal, sino en las numerosas sucursales en las que intervino e incluso en otros establecimientos privados de cuyo diseño fue responsable, como el Banco Hispano Americano, situado en la plaza de Canalejas de Madrid. Por todo ello, y por el escaso conocimiento de su fructífera carrera profesional, se puso en marcha un proyecto que abordase su legado en tres etapas.

J. Laurent y Cía. Escalera principal del Banco de España y Pario de Tesorería en Madrid, 1891. Gelatina y plata de revelado químico. Positivo de Juana Roig (1915-1921?). Archivo Histórico del Banco de España, Colección de Fotografías

Esta muestra cuenta con la elaboración de una monografía que alumbrara nuevos datos sobre su obra más emblemática, la sede decimonónica del Banco de España, al tiempo que los pusiera en relación con otros aspectos menos conocidos de su actividad en el campo de la arquitectura residencial, penitenciaria, industrial o funeraria. La monografía titulada Eduardo de Adaro. Arquitecto del Banco de España —disponible gratuitamente en la sección de Publicaciones de la web— es fruto de la investigación llevada a cabo por la catedrática de Historia del Arte Esperanza Guillén, quien, además de dibujar la biografía vital del arquitecto y su trayectoria creativa, nos muestra, abriendo el foco, aspectos de la realidad social y económica de un país en plena transformación.

La última etapa de este proyecto es esta exposición que muestra, a través de diversos documentos, objetos, fotografías y obras de arte, una selección de sus principales aportaciones y que permite acercar al público este capítulo de la historia del Banco de España, así como una parte de su patrimonio artístico y documental, al tiempo que nos acerca a ese mundo en transformación que constituyen las últimas décadas del siglo XIX y los comienzos del XX.

Fernando Maquieira. Medallón en
yeso de la diosa Fortuna situado en
la escalera principal del Banco de
España. Archivo de Conservaduría
del Banco de España

Las piezas y objetos de la exposición se presentan distribuidas en cinco apartados: "Los orígenes de un nuevo edificio para el Banco de España", "La Seguridad", "El Palacio del dinero", "La versatilidad de un arquitecto: otros proyectos de Eduardo de Adaro" y "Epílogo". En la mayor parte de los casos, estos objetos proceden de la Colección Banco de España y del Archivo Histórico, aunque una parte significativa de ellos han sido prestados por diversos coleccionistas privados e instituciones públicas, como el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Museo Cerralbo, el Archivo de la Villa, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Museo de Historia o el Archivo Militar de Segovia, entre otras.

LOS ORÍGENES DE UN NUEVO EDIFICIO PARA EL BANCO DE ESPAÑA

Los cambios que vivió la España de la Restauración y la crisis surgida de la pérdida de su poder colonial a lo largo del siglo XIX llevaron al país a tratar de recuperar su prestigio internacional a través de los signos de una arquitectura de diseño cuidado y grandilocuente. El edificio para el Banco de España es un ejemplo señalado de este proceso.

Maqueta del edificio del Banco de España, ca. 1970. Realizada por Miguel Prim, posiblemente a partir de la concebida por José Yarnoz en
1928. Colección Banco de España

La construcción de una nueva sede que sustituyera a la antigua de la calle de Atocha surge de las crecientes atribuciones otorgadas al Banco. La concesión del monopolio de emisión comportaba nuevas necesidades de representación y otras de carácter práctico: por ejemplo, la fabricación de billetes exigía espacios más seguros que minimizaran el riesgo de falsificación. Tras lanzar un concurso que quedó desierto, se encargó a los arquitectos del Banco de España —Severiano Sáinz de la Lastra y su auxiliar, un joven Eduardo de Adaro— un anteproyecto de edificio con entrada por el chaflán de Cibeles y dos fachadas semejantes en las calles de Alcalá y paseo del Prado, por donde pronto se fue ampliando mediante la adquisición de inmuebles y terrenos. Adaro se documentó visitando los principales establecimientos de crédito europeos y a su regreso trazó los primeros planos del edificio. En 1884, el proyecto obtuvo la medalla de primera clase por la sección de arquitectura en la Exposición Nacional de Bellas Artes. Ese mismo año se colocó la primera piedra en un acto solemne, mientras que el fallecimiento de Sáinz de la Lastra catapultó a Adaro al puesto de arquitecto titular.

Joaquín Sorolla. Retrato de José Echegaray, 1905. Óleo sobre lienzo. Colección Banco de España

En la exposición se recorren los primeros pasos de construcción del edificio, con planos, fotografías históricas de las obras y del edificio, como las de Laurent y Compañía, junto a otras inéditas, y documentos que se adentran en episodios poco conocidos, como el de los accidentes laborales. Cabe señalar que en esta sala también se presentan varias obras pictóricas pertenecientes a la Colección Banco de España y, en concreto, a su galería de retratos oficiales que refleja de manera casi ininterrumpida la historia de la institución, desde la creación del Banco de San Carlos en 1782 hasta hoy. Una de ellas es el retrato que hizo el pintor valenciano Joaquín Sorolla al ingeniero, político y escritor José de Echegaray, quien durante su etapa como ministro de Hacienda convirtió al Banco de España en la principal entidad financiera del país, al concederle el monopolio de la emisión de billetes.

J. Laurent y Cía. Banco de España en
construcción, c. 1886. Fondo Archivo Ruiz
Vernacci, Instituto del Patrimonio Cultural
de España, Ministerio de Cultura y Deporte

EL PALACIO DEL DINERO

Tiempos modernos, modernas instalaciones

El edificio del Banco de España refleja la decidida apuesta por la modernidad de un arquitecto atento a los últimos progresos técnicos. Adaro viajó por Europa en varias ocasiones y visitó la legendaria Exposición Universal de París de 1889 mientras preparaba las instalaciones del ya avanzado edificio del Banco.

La luz, la comunicación, la climatización, la higiene y la integridad del inmueble eran aspectos centrales para el arquitecto. Así, Adaro sumó al edificio los adelantos más recientes en los sistemas de calefacción, aparatos de transmisión neumática, cierres mecánicos, ascensores, teléfonos, termómetros, barómetros y, por supuesto, iluminación eléctrica, necesaria desde un primer momento para ejecutar las obras del nuevo edificio en el menor plazo de tiempo posible, contando con turnos de noche. Asimismo, se aplicó lo último en protección: al uso del hierro, material industrial moderno que aportaba gran seguridad, se añadió la instalación de pararrayos y bocas de incendio.

Catálogo comercial. Sanitary appliances TWYFORD’S. Página interior. Colección .Miguel Giménez Yanguas

A esto se unió su personal y franco empeño por mejorar las condiciones higiénicas de toda edificación, sobre las que se manifestó por escrito en diversas ocasiones.

Todos estos elementos muestran cómo se concebía la arquitectura más avanzada, en sentido global, no solo constructivo, en las últimas décadas del siglo XIX y los comienzos del XX; así como el carácter internacional de las instalaciones del Banco de España, que queda manifiesto por la nómina de empresas contratadas para cada uno de estos ámbitos (como, entre otras, AEG, Twyford, Saint-Gobain o Renton Gibbs). La institución no escatimó recursos para dotar al edificio de los mejores materiales y de los más recientes avances tecnológicos.

Candida Höfer. Escalera del Banco de España.
Banco de España Madrid III 2000, 2000.
Copia cromógena sobre papel. Edición 2/6.
Colección Banco de España

La escalera principal

La escalera que se alza ante el vestíbulo principal del paseo del Prado es el elemento más significativo del edificio en cuanto a suntuosidad de materiales y ostentación. Adaro, quizás en colaboración con José María Aguilar, presentó numerosos dibujos e indicaciones de materiales, lo que muestra la relevancia que otorgaba a este espacio.

El fastuoso conjunto de la escalera fue ideado como un todo donde destacan la decoración escultórica en mármol de Carrara y yeso, así como las vidrieras que aportan luz y colorido y significan el espacio. En los relieves se despliega un programa iconográfico con referencias a la monarquía, así como a dioses clásicos alusivos a la prosperidad.

Vidriera de la Casa Mayer de una
de las dos puertas del entresuelo
de la escalera principal.
Empresas que conducen a la
Felicidad y la Gloria: el amor.
Banco de España

Por su parte, las vidrieras figurativas coloreadas, encargadas a la Casa Mayer de Múnich, se integran en un fenómeno general de recuperación del prestigio de las actividades artesanales. Estos vitrales proponen un programa alegórico que sublima virtudes relacionadas con el progreso, el comercio o la laboriosidad: aluden así a una nueva ética del capitalismo al tiempo que desprenden un aire de nostalgia imperial.

Materiales para la ornamentación arquitectónica

La selección de materiales en distintas zonas del exterior y el interior del edificio habla de un momento de la historia de la arquitectura en que el eclecticismo no es sólo una cuestión de estilos, sino también de materiales: una demostración de la falta de prejuicios del arquitecto al seleccionar y combinar aquello que resultara más procedente para cada lugar, función o significado.

Lámparas de arco voltaico - exterior fachada

El hierro, el material que mejor reflejaba el avance industrial de un país, jugó un papel esencial. Presentaba una gran resistencia al fuego, permitía salvar grandes luces y favorecía una mayor rapidez en la construcción, puesto que los elementos se prefabricaban y luego se unían en la obra. Se desplegó en interiores y exteriores como elemento tectónico, de seguridad o con función decorativa que remitía a los más diferentes estilos arquitectónicos.

La cantería exterior, por su parte, marca la imagen pública del edificio. Su piedra alude a la fortaleza de la institución y, a medida que se avanza en altura, esta se vuelve más delicada, resuelta en medallones, entrepaños, columnas, cariátides o remates de pilastrones.

Caso aparte es el representado por el Salón de Juntas Generales de Accionistas. Se trata de un espacio que estuvo revestido de una profusa decoración en yeso pintado de la que quedan, ocultos, escasos fragmentos, ya que fue recubierta en 1935 por una segunda piel que otorgó al salón una apariencia mucho más despojada, lejana del fastuoso aspecto áulico que debió tener en origen.

Javier Campano. Reloj del Chaflán del Banco de España. De la serie Edificio Banco de España, 2000-2001. Gelatina de plata sobre papel baritado. Encargo al autor. Colección .Banco de España

Sucursales del Banco de España

Entre las numerosas sucursales del Banco de España, entidades responsables de dar presencia a la institución y prestar servicio a lo largo del territorio, Adaro fue responsable del diseño de las de Burgos, Huesca, Logroño y Pontevedra, esta última muy modificada por reformas posteriores. Se ocupó asimismo de la remodelación de muchas de las preexistentes. Originalmente, las sucursales se establecían en espacios alquilados, pero las dimensiones insuficientes, las deficientes condiciones de seguridad o el deterioro de esos inmuebles arrendados llevaron al Banco de España a tomar la decisión de adquirir solares en los que construir nuevos edificios.

Asterio Mañanós. Visita al Banco de España de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia el 23 de mayo de 1915, 1916. Óleo sobre lienzo. Encargo al autor en 1916. Colección Banco de España

La elección de Adaro para las citadas sucursales muestra hasta qué punto el arquitecto supo forjar una imagen en la que la institución se reconocía y también el modo en que fue capaz de adaptarse a cada contexto y dialogar con su sustrato cultural y su entorno. Así lo demuestran el uso del ladrillo en esa fortaleza almenada de aire difusamente mudéjar que es la sucursal de Huesca; o el contenido diseño en ladrillo con resaltes en piedra de las fachadas de Logroño o de Burgos, sucursal esta última que contaba además con jardines que el arquitecto quiso hacer visibles desde el exterior mediante la aplicación de verjas de hierro, lo que aportaba un diálogo con el exterior y con la ciudad.

BANCO DE ESPAÑA
SALA DE EXPOSICIONES
C/ Alcalá, 48
Madrid

https://coleccion.bde.es/wca/es/secciones/exposiciones/arquitecturaeduardoadaro.html

Otros artículos